Si un día no estoy

Si un día no estoy, acordate que el otro es otro. No esperes tus reacciones en el cuerpo de los demás. Solo espera sus reacciones, sus actitudes, su manera de ver la vida y ahí aceptá o soltá.
Si un día no estoy, tomate un tiempo antes de decir Si y no tardes en decir NO.
Si un día no estoy y te critican, no te enganches. Si te elogian, no te enganches.
Si un día no estoy, valorá a quien disfruta tus logros como propios porque te quiere de verdad.
Si un día no estoy, asegurate de amar profundamente lo que haces, entonces vas a dejar de trabajar.
Si un día no estoy, buscame en el error, en los aciertos estás vos.
Si un día no estoy, pone en palabras lo que sentís, el otro no tiene por qué adivinar.
Si un día no estoy, convertíte en un encontrador, es hora de dejar de ser errante.
Si un día no estoy, ofrecé una partecita de tu conciencia para ayudar a otro, siempre hay alguien que ante un mínimo aporte logra una gran diferencia.
Si un día no estoy, preguntate cada mañana para qué haces lo que haces.
Si un día no estoy, hacé foco en escuchar determinadamente y hasta los silencios trabajarán para vos.
Si un día no estoy, tené presente que los enemigos suelen ser grandes maestros para tu vida.
Si un día no estoy, observá qué precio pagás por postergar.
Si un día no estoy, revisá si todavía estás eligiendo o hay alguien que lo hace por vos.
Si un día no estoy, no olvides que lo que impulsa es el deseo.
Si un día no estoy, revisá tu agenda y si no hay nada que hagas solo por placer, vos no estás ahí.
Si un día no estoy, buscá tu propio significado de la trascendencia: no hay humanos dioses, hay humanos que endiosan.
Si un día no estoy, chequeá periódicamente tus compañías: ¿ te suman, te restan,son costumbre, te divierten, te aburren? ¿Querés estar ahí?
Si un día no estoy, tomá distancia de los controladores, son personas que se mueren de miedo y se disfrazan de valientes.
Si un día no estoy, quiero que sepas que amé y fui amado.
Si un día no estoy y te pasa algo que no entendés pero de pone muy feliz, la magia golpeó a tu puerta. Abrile.
Si un día no estoy, pensá que no estás obligado a acertar, pero si a seguir.
Si un día no estoy, renuncíá a cualquier cosa menos a tu más profundo deseo. El alma se alimenta de pasiones inexplicables.
Si un día no estoy, llamá a esa persona que hace días tenés en la cabeza. A veces, la vida da ocupado.
Si un día no estoy, y estás muy confortable en tu posición, estás más cerca de la resignación de lo que pensás.
Si un día no estoy, hacete amante del silencio. Hay muchas historias que no se ven y merecen ser escuchadas.
Si un día no estoy, y te dicen que no servis, reíte. Solo hablan de ellos.
Si un día no estoy, considerá vivir más relajado. Atrás de un “perfectómetro” hay un culpómetro”.
Si un día no estoy y pensas que lo que te está pasando te pasa solo a vos, pedí ayuda y vas a ver que somos un poquito más standrard de lo que crees.
Si un día no estoy, ponete en marcha para agradecer a quien se lo merece. Mañana puede ser tardísimo.
Si un día no estoy, en épocas de crisis, cuidá cuerpo y lo que te decís de lo que te pasa.
Si un día no estoy, hacete devoto del presente. El exceso de pasado es depresión; el exceso de futuro es ansiedad.
Si un día no estoy, fijate que la sangre te da parientes y la lealtad te da familia.
Hoy, que todavía estoy, aprendí a que morir es rendirse a la oportunidad de ser quien querés ser.
No hay vida en la ausencia de deseo. No hay muerte en quien asume el riesgo de vivir con significado.

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